Tanzania jura a Samia Suluhu Hassan como primera mujer presidenta

Tanzania jura a Samia Suluhu Hassan como primera mujer presidenta

La vicepresidenta de Tanzania, Samia Suluhu Hassan, juró el viernes como la primera mujer presidenta del país, dos días después de que se anunciara la muerte del presidente John Magufuli, uno de los más destacados escépticos del Covid-19 de África.

Hassan prestó juramento en la Cámara de Representantes de la ciudad de Dar es Salaam en una ceremonia televisada en la televisión estatal. Pocos en la sala llena usaban ropa para la cara.

En un discurso poco después de su juramento, Hassan dijo que el cuerpo de Magufuli sería trasladado a varios lugares del país durante los próximos días para eventos de despedida públicos y privados. Luego lo enterrarán en su ciudad natal, Chato, el 25 de marzo, dijo.

El presidente de Tanzania, John Magufuli, quien instó a los ciudadanos a ‘rezar para que se aleje el coronavirus’ ha muerto Hassan anunció la muerte de Magufuli, de 61 años, en un discurso televisado el miércoles en el que dijo que “murió de una enfermedad cardíaca que ha luchado durante más de 10 años”.

El anuncio puso fin a días de especulaciones sobre su salud, incluidos los rumores de que sufría de Covid-19. No se había visto a Magufuli desde el 27 de febrero. Descrito como un constructor de consenso de voz suave, Hassan también será el primer presidente del país nacido en Zanzíbar, el archipiélago que forma parte de la unión de la República de Tanzania, informa Reuters.

Su estilo de liderazgo es visto como un contraste potencial con Magufuli, un populista descarado que se ganó el apodo de “Bulldozer” por forzar sus políticas y que generó críticas por su intolerancia a la disidencia, lo que su gobierno negó.

Se enfrentará a la tarea de sanar a un país que estuvo polarizado durante los años de Magufuli, dijeron analistas a Reuters, y de construir su propia base política para gobernar con eficacia.

Hassan también debe decidir si adquiere vacunas Covid-19 para el país de 58 millones de personas. Bajo Magufuli, el gobierno dijo que no compraría ninguna vacuna hasta que los propios expertos del país las hubieran revisado.

Al principio de la pandemia, Magufuli desestimó la gravedad del Covid-19 en Tanzania, instando a sus ciudadanos a “rezar para que el coronavirus desaparezca”, creyendo que “el virus satánico no puede vivir en el cuerpo de Jesucristo” y culpando al creciente número casos positivos en kits de prueba defectuosos.

En junio, afirmó que su país había erradicado el coronavirus “por la gracia de Dios”, cuestionó la seguridad de las vacunas Covid-19 extranjeras y, en cambio, presionó por el uso de medicamentos a base de hierbas y tratamientos de vapor.

Tanzania no ha informado cifras de Covid-19 durante casi un año, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud a pedir a su gobierno que publique datos sobre el coronavirus y que intensifique las medidas de salud pública.
El mes pasado, la embajada de Estados Unidos en Dar es Salaam advirtió que los casos de Covid-19 habían aumentado desde enero.

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